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Qué hacer un día en Pamplona

Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril… ¿A que es inevitable seguir la letra de la canción hasta el final?

Quizás sea porque, aunque falte mucho para el siete de julio, cualquier día del año es bueno para descubrir algo nuevo sobre Pamplona, una ciudad donde te harán sentir como en casa.

SIGUE EL RECORRIDO DEL ENCIERRO

Pamplona es mucho más que las mundialmente famosas fiestas de San Fermín. Pero te gusten o no los toros, seguir el recorrido del encierro te lleva hacia los rincones más emblemáticos de la capital navarra.

Puedes empezar en la Cuesta de Santo Domingo, frente a la hornacina con la imagen de San Fermín. Junto a ella encontrarás una placa con la letra del cántico que se entona tres veces para invocar su protección. Un poco más adelante está el Mercado de Santo Domingo, que bien merece una visita.

En la Plaza Consistorial hay un tramo de valla que te hará sentir como un auténtico corredor y enseguida llegarás a la peligrosa curva de Mercaderes. Ya al final de la animada calle Estafeta verás la Plaza de Toros y el monumento al encierro (Avenida Roncesvalles).

San Fermín - Postales para Mamá

¿SABÍAS QUE el patrón de Pamplona no es San Fermín? Como lo oyes. En realidad es San Saturnino, cuya festividad es el 29 de noviembre, aunque su celebración no es tan famosa universalmente.

DETENTE FRENTE AL AYUNTAMIENTO

Aunque no es el edificio original, el ayuntamiento ocupa el mismo lugar desde 1423, cuando Carlos III de Navarra unificó los tres burgos medievales. Puede que sea una de las fachadas más fotografiadas de Pamplona, y eso es mucho decir, porque la arquitectura del casco viejo con sus casas de colores es muy fotogénica.

El ayuntamiento tiene detalles curiosos, como las esculturas que flanquean la entrada. Representan la Justicia y la Prudencia y sobre la puerta puede leerse la frase en latín: “Patet omnibus jauna, cor valde magis” (La puerta está abierta para todos, pero sobre todo el corazón).

En esta plaza se canta el «Pobre de mí» cada 14 de julio, aunque cuando la ves por la tele parece mucho más grande.

Ayuntamiento Pamplona - Postales para Mamá

Acércate al cruce de la plaza con las calles Zapatería y Calceteros. Allí está marcado el punto de confluencia de los tres burgos medievales y sus nombres.

DISFRUTA DE LA COMIDA

Pamplona tiene una rica tradición gastronómica y la cultura del tapeo o del pote refleja, en versión tradicional o más vanguardista, el amor por la huerta y los productos de cercanía.

Ya sea en la calle Estafeta, en el entorno de la Plaza del Castillo o de la plaza de toros, seguro que encuentras un bar donde reponer fuerzas sin alejarte de la zona más turística.

Si tienes la suerte de visitar Pamplona en jueves, aprovecha el Juevintxo. Es una iniciativa en la que participan numerosos locales y puedes comerte un pincho acompañado por un vino (o zurito) a un precio muy económico.

Tapeo Pamplona - Postales para Mamá

Para los amantes del azúcar en Pamplona hay muchas confiterías y pastelerías donde elegir. Prueba los dulces artesanos y date el gustazo de merendar chocolate hecho por el Churrero de Lerin (calle Estafeta, 5).

PASEA POR LA NATURALEZA

Pamplona cuenta con grandes parques y jardines de diferentes estilos para disfrutar de la naturaleza durante todo el año. De hecho, un 15% de su superficie es zona verde, lo que influye en el bienestar de sus ciudadanos.

Si estás en el centro no puedes dejar de pasear por los Jardines de la Taconera, que fueron diseñados en 1830. Además de ser los más antiguos de la ciudad, tiene árboles tan singulares como la sófora japónica, el ginkgo biloba o una secuoya gigante.

Mientras disfrutas de sus plantas y de esculturas tan famosas como la Mariblanca (en la imagen) también te puedes asomar al pequeño zoológico del foso.

Jardines Taconera Pamplona - Postales para Mamá

¿SABÍAS QUE en esta ciudad hay un jardín de estilo japonés? Pues sí. Se llama Parque Yamaguchi y está muy cerquita del Planteario de Pamplona.

SIÉNTATE EN LA PLAZA DEL CASTILLO

El corazón de Pamplona casi se oye latir mientras paseas por la Plaza del Castillo. Sus edificios pintados, los soportales, las flores, el elegante quiosco con sus fuentes…

Lo único que le falta es, precisamente, el castillo que le da nombre y que allá por el siglo XIV usó el espacio que ocupa la plaza como patio de armas. Después fue mercado, zona de cultivo de cereal, descampado y escenario para eventos de todo tipo.

Aquí se han celebrado desde justas hasta corridas de toros y tuvieron que pasar los siglos para que se construyeran las primeras viviendas.

Plaza del Castillo - Postales para Mamá

Los primeros cafés de la Plaza del Castillo se inauguraron en el siglo XIX y dos de ellos fueron el café Suizo (1845-1952) y el emblemático café Iruña (1888).

ACÉRCATE A LA CIUDADELA

La ciudadela de Pamplona fue construida entre 1571 y 1645 y al igual que la de Jaca (Huesca) tiene forma de pentágono amurallado.

Hoy en día su uso como fortaleza militar ha pasado a segundo plano y sus edificios albergan exposiciones y otros actos culturales. Además, la zona verde que la rodea es frecuentada por familias, paseantes y deportistas.

La ciudadela no es el único elemento defensivo que queda en Pamplona, pues también puedes recorrer el paseo de ronda, que discurre por la parte superior de la muralla.

Muralla Pamplona - Postales para Mamá

La ciudadela de Pamplona fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1973 y premiada por la Unión Europea por su excelente estado de conservación.

SALUDA A HEMINGWAY

Un joven Ernest Hemingway llegó a Pamplona por primera vez el 6 de julio de 1923. Era corresponsal en el extranjero del Toronto Star y viajó acompañado de Hadley Richardson, su primera mujer.

Hemingway pronto se enamoró del ambiente de la ciudad, de sus gentes y, cómo no, de los Sanfermines, que inspiraron su libro «The sun also rises« (Fiesta). A lo largo de su vida volvió a Pamplona en nueve ocasiones más y esta plaza, junto con el Café Iruña, estaba entre sus lugares favoritos.

Por eso no es de extrañar que el local se haya convertido en parada obligada para los amantes de la literatura. Pues además de seguir manteniendo el encanto de tiempos pasados, en su interior puedes tomar algo junto al escritor, convertido en una escultura de bronce a tamaño real.

Hemingway - Postales para Mamá

Si la vida y obra de Ernest Hemingway te parece interesante, tienes que conocer a Martha Gellhorn, periodista, escritora y una de las corresponsales de guerra más importantes del siglo XX.

VISITA LA CATEDRAL

Tras atravesar su fachada neoclásica estaremos en el templo de estilo gótico que fue contruido tras el derrumbe de una antigua iglesia románica. No te dejes engañar por las apariencias, pues la obra de Ventura Rodríguez no refleja la belleza del interior.

De la catedral de Santa María de Pamplona, que fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983, hay que destacar su claustro, que es uno de los más bonitos de Europa.

Además puede presumir de tener la la segunda más grande de España. Se llama campana María y pesa más de 10.000 kilos.

Catedral Pamplona - Postales para Mamá

Esta catedral ha jugado un importante papel en la historia. En ella se han coronado, casado y enterrado reyes y alberga el espectacular sepulcro en alabastro de Carlos III de Navarra y Leonor de Castilla.

La Oficina de Turismo de Pamplona está en la Calle San Saturnino, nº2, en una esquina de la plaza del Ayuntamiento.

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Hay muchas maneras de viajar, y si conocer la mía sirve para animarte a descubrir el mundo con tus hij@s, me daré por satisfecha. ¡Gracias por leer Postales para Mamá y por compartir en las redes sociales!

Comentarios:

  • Ricardo

    18 noviembre 2022

    Ciudad a descubrir. Muy recomendable si nunca has estado. Gracias!

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